Por: Cesar De La Rosa
Dajabón ha crecido en lo comercial y en lo económico, pero la ciudad sigue funcionando como si no hubiera crecido. El flujo vehicular aumenta cada día y, sin embargo, no contamos con un sistema básico de organización del tránsito.
Surge entonces una pregunta válida y respetuosa: ¿los arbitrios que pagan los comerciantes locales, tanto en el mercado binacional como fuera de él, junto a los fondos que recibe el ayuntamiento a través de la Liga Municipal Dominicana, no alcanzan para implementar semáforos y un plan de tránsito organizado?
No existen semáforos, no hay lineamientos claros de circulación, no se aplican calles de una sola vía para descongestionar el tráfico, y el resultado es el desorden vehicular que todos vivimos a diario.
No se trata de señalar personas ni de hacer acusaciones, sino de llamar la atención sobre una realidad visible. La población ha crecido, la actividad económica se ha intensificado, pero la planificación urbana y vial parece haberse quedado rezagada.
Desde una opinión ciudadana y constructiva, Dajabón necesita avanzar también en organización, planificación y soluciones prácticas que permitan una mejor circulación y calidad de vida para quienes vivimos y trabajamos en este municipio.





