¡Dajabón Se Levanta!
Dajabón cuenta con tres congresistas, y esa representación debería ser un motor de defensa y progreso para la provincia. Sin embargo, cuando quienes ocupan esos puestos no legislan ni fiscalizan en favor de su pueblo, la comunidad queda desprotegida y la democracia se vacía de sentido. La frontera exige voces firmes que defiendan la soberanía, que atiendan la educación, la seguridad y el desarrollo, y que rindan cuentas con transparencia. No basta con ocupar un asiento: se necesita compromiso real con la gente.
La ciudadanía de Dajabón está cansada de representantes ausentes. La provincia no puede conformarse con figuras decorativas que callan ante las necesidades de su comunidad. La democracia se sostiene con líderes éticos, preparados y valientes, capaces de escuchar y actuar en beneficio de su pueblo. ¡Es hora de que Dajabón reclame el Congreso que merece y que sus tres congresistas respondan al mandato de la gente!





