“Puerto seco en Dajabón: entre el desconocimiento y la realidad”
Hoy quiero hablarle a mi gente de Dajabón… desde aquí, con responsabilidad, pero también con mucha preocupación. Conversando con comerciantes, con gente trabajadora, con personas que viven del día a día… y me he dado cuenta de algo que no podemos ignorar: hay mucho desconocimiento sobre lo que realmente es un PUERTO SECO y lo que podría significar para nuestra provincia.
Y eso es delicado.
Porque cuando un pueblo no tiene la información completa, puede tomar decisiones que luego no tienen vuelta atrás.
Un puerto seco no es simplemente “progreso” como a veces se quiere presentar. Es una estructura que puede centralizar el comercio, controlar la entrada y salida de mercancías, y cambiar completamente la forma en que hoy se mueve nuestra economía.
Y yo pregunto…¿Dónde quedan entonces nuestros pequeños comerciantes?¿Dónde queda el que compra para revender?¿Dónde queda el motoconchista, el que transporta, el que vive del movimiento diario del mercado?
Dajabón tiene una dinámica propia, una economía viva, que se ha construido con el esfuerzo de su gente… no desde oficinas, sino desde la calle.
Y no podemos permitir que decisiones de gran escala se tomen sin que el pueblo entienda, cuestione y se haga sentir.
Esto no es un llamado al conflicto…esto es un llamado a la conciencia.
Infórmense. Pregunten. No se queden con una sola versión.
Pero también les digo algo con firmeza: un pueblo que guarda silencio, pierde.
Y cuando se trata del sustento de nuestras familias, del futuro de nuestros comerciantes, del movimiento económico de Dajabón… no podemos quedarnos callados.
Si hay inquietud, exprésenla. Si hay dudas, háganlas públicas. Si hay preocupación, únanse.
Porque defender lo nuestro no es política…es dignidad.
Dajabon importa
Su gente también.





