ENERIFE, España.- El MV Hondius, el crucero afectado por un brote de hantavirus desde primeros de abril, ha llegado este domingo al puerto de Granadilla, en la isla española de Tenerife (Canarias), desde donde se lleva a cabo una evacuación para la repatriación de los pasajeros y la tripulación.
Pasajeros y tripulación pasarán una primera evaluación que descarte contagios y solo abandonarán el buque cuando los aviones estén desplegados en la pista del Aeropuerto de Tenerife Sur.
Los ciudadanos españoles han sido los primeros en desembarcar y han sido trasladados en dos autobuses al aeropuerto Tenerife Sur, desde donde un avión militar los llevará al Hospital Gómez Ulla de Madrid.
El operativo corre a cargo de la Guardia Civil y Sanidad Exterior. Cuando se confirme que los aviones están listos, los pasajeros serán trasladados en zódiac, de cinco en cinco, desde el crucero fondeado hasta el muelle, y, una vez confinados tras vallas naranjas y con equipos de protección individual, incluida una mascarilla FP2 como medida preventiva adicional, subirán a autobuses militares rumbo al aeropuerto, en un trayecto que dura alrededor de diez minutos.
«Sé que están preocupados»
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, y los ministros españoles de Sanidad, Mónica García; de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres se han trasladado a la isla y han anunciado que ya está listo todo un operativo.
En un mensaje a los habitantes de Tenerife, Tedros destacó la solidaridad de la isla y pidió confianza en «los preparativos que se han llevado a cabo». Al mismo tiempo, reiteró que «el riesgo actual para la salud pública por el hantavirus sigue siendo bajo», asegurando que «esto no es otro covid».
«Sé que están preocupados. Sé que cuando escuchan la palabra ‘brote’ y ven un barco acercarse a sus costas, resurgen recuerdos que ninguno de nosotros ha dejado atrás por completo. El dolor de 2020 sigue siendo real, y no lo minimizo ni por un instante», declaró.
Por su parte, el presidente del Gobierno de la comunidad autónoma española de Canarias, Fernando Clavijo, expresó su rechazo frontal a la acogida del MV Hondius si no hay garantías de que abandonarán Tenerife todas las personas que viajan a bordo. En particular, afirmó que el Gobierno autonómico no dará «visto bueno ni autorización» al fondeo del crucero y acusó al Ejecutivo central de imponer decisiones sin generar confianza ni facilitar la documentación ni los protocolos solicitados.
Paralelamente, la Dirección General de la Marina Mercante ordenó la acogida del buque en el puerto de Granadilla —mediante fondeo controlado o atraque— al considerar que el control sanitario es más eficaz en una instalación preparada que manteniendo el barco indefinidamente en alta mar, lo que abre un choque directo entre el Gobierno central y las autoridades canarias.




